lunes, 18 de enero de 2010

Cuidado bajo fuego

Al momento de empezar a hablar de la medicina táctica el primer punto a entender es que la especialidad se avoca específicamente a la atención de heridos en un ambiente de combate y por ende, los principios y técnicas aplicados están sujetos a este escenario. Si usted debe atender pacientes en un ambiente no hostil, manténgase con los protocolos de medicina de emergencia civil.

La medicina táctica, también conocida como TCCC (trauma care and combat Casualty) es ampliamente estudiada. Las recomendaciones que aquí posteo no son postulados personales, sino extractos del ultimo comité de TCCC que todos los años se realiza en EE.UU, en el cual, se revisan los últimos casos y se adaptan o modifican las técnicas y equipos. Las acotaciones en cambio, si son personales, en un intento de aclarar algunas cuestiones y bajarlas a la realidad de Argentina.

Empecemos por lo básico, en el rescate táctico se reconocen tres importantes etapas.

Cuidado bajo fuego (Care under fire).

En esta primera etapa el agente agresor puede no estar bajo control, por ende, para efectuarla con relativa seguridad se debe procurar la superioridad de fuego en todo momento.

El principal objetivo en el cuidado bajo fuego es la evacuación del paciente a una zona más segura, prevenir nuevas heridas y/o nuevos heridos atendiendo de ser posible, las causas de muerte prevenible.

En la última revisión de las guías de TCCC de febrero de 2009 se enuncian los siguientes postulados sobre esta etapa.

Plan básico de manejo para el cuidado bajo fuego

1. Devolver el fuego y procúrese cobertura. A esta recomendación le agrego una frase muy conocida en el ambiente, la primera regla del cuidado bajo fuego es mantener la superioridad de fuego.

2. Ordene o intenté que la víctima permanezca comprometida (ocupada) como un combatiente asignado. Esto implica que incluso la propia victima defienda su posición y nos brinde cobertura.

3. Ordené a la victima que se mueva a cubierto y se autoaplique atención si es posible. Por ello será importante que cada efectivo que hoy lee esto, considere confeccionar su propio kit personal, portátil, de TCCC.

4. Intenté proteger a la victima de heridas adicionales importantes. Para ello lo mejor es moverlo a una zona segura, pero también lo es protegerlo con escudos, chaleco, superioridad de fuego y demás elementos.

5. El manejo de las vías aéreas generalmente es mejor aplazarlo hasta la fase de cuidado en el campo táctico (tactical field care). Esto, por supuesto, según el momento y la situación.

6. Detenga hemorragias externas que comprometan la vida si es tácticamente factible. En este punto se recomienda el uso de torniquetes de combate sobre los que posteriormente me explayaré.


Ahora bien, en cualquier rama de cualquier servicio, desde policía, ejercito, rescate, bomberos o demás, una de las situaciones más traumáticas y dramáticas es la de ver al compañero herido y todos las que la pasamos esperamos que nunca suceda otra vez. La primera reacción casi inmediata es intentar ayudarlo.

Sin embargo, si prestamos atención a estas recomendaciones, podremos ver que el medico táctico no entra corriendo directo al paciente esquivando bombas y balas, sino que es un inteligente y oportunista lector de la batalla, que debe saber esperar y en todo caso, lograr el mejor momento para realizar el rescate.

Recordemos esta trillada pero bien ponderada frase de la emergencia,

héroes muertos no salvan vidas...

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